martes, 20 de diciembre de 2011

Desnuda



La tibieza del aire me invita a abandonar
dejar de lado la vergüenza
quitarme los zapatos como acto de rebeldía al entrar a casa
dejar caer la ropa junto al cansancio
abrir las ventanas para dejarme ver
para dejar entrar la brisa del atardecer
disfrutar el roce de la piel 
soltarse el cabello...

El calor se vuelve un concepto añejo
solo queda la sensación cálida 
la fresca brisa, la piel erecta 
y la somnolienta visión de la ropa tirada en el piso.